Pedro Uruñuela es Subdirector General de Alta Inspección del Ministerio de Educación y Ciencia en España, y en el mes de febrero impartió en Rosario y Buenos Aires un curso de formación docente sobre la formación para la convivencia.
Su participación en las iniciativas que en este ámbito se están desarrollando en España, como el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar y los cursos de formación para profesores/as y padres y madres, y su experiencia en la gestión de conflictos y en la convivencia en las escuelas, son algunos de los temas que se tratan en esta entrevista.

¿Ante qué conflictos se encuentra hoy “la escuela”?
Más que a conflictos, la escuela se enfrenta a ciertos retos y el principal es garantizar una enseñanza de calidad a todos los alumnos. La educación ha dejado de ser algo reservado a unos pocos y se está generalizando a toda la población; a la vez, en Europa el reto es conseguir que el 85% de los alumnos entre 16 y 22 años continúen estudios postobligatorios. Pero tener a toda la población supone tener a chicos y chicas con distintas actitudes y aptitudes, con diferentes motivaciones, distintas culturas y tradiciones familiares, etc.; de ahí que aparezcan problemas de rechazo de la escolarización que se manifiestan de muchas formas, o problemas de violencia entre iguales. Sin duda, una cosa buena, garantizar una educación de calidad a todos los alumnos hasta los 16 años, conlleva también la aparición de otros problemas.
¿Cuáles son las herramientas y actitudes que la comunidad educativa debe utilizar para hacer frente a los conflictos? ¿Por qué debemos hablar de “gestión de conflictos” y no de “resolución de conflictos”?
Tradicionalmente se ha recurrido a un modelo sancionador para solucionar los conflictos dentro del aula o del centro: tú has hecho esto, tú eres sancionado y expulsado; sin embargo, este modelo supone muchas veces excluir al alumno y alejarlo más del sistema educativo, ya que estas medidas no siempre garantizan que el alumno aprende cuál debe ser su conducta y qué cosas tiene que modificar. Por eso se está insistiendo mucho en la necesidad de un nuevo modelo más educativo, que integre al alumno ‘conflictivo’, y que dé respuesta a las necesidades que, a través de su conducta, nos está haciendo llegar ese alumno.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que el conflicto es algo natural y habitual en todos los grupos y organizaciones, que sólo donde no hay vida es donde no tampoco conflictos. Las personas somos muy diferentes, tenemos diversos puntos de vista e intereses contrapuestos, y por ello los conflictos, de una u otra forma, siempre están presentes. Por eso es más apropiado hablar de gestión que de resolución de conflictos, ya que resulta muy difícil terminar con los conflictos.
Tú defiendes la mediación como herramienta ante los conflictos, ¿cómo surge la idea de aplicar el proceso de mediación en el ámbito escolar? ¿La mediación es una alternativa a los procedimientos correctivos o deben coexistir?
Históricamente, el modelo más antiguo de solución de conflictos es el que se conoce como modelo de ‘dominio-sumisión’; en este modelo, se supone que yo gano y tú pierdes, que el resultado es siempre de suma cero, ya que las ganancias de uno suponen pérdidas para la otra parte. Pero este modelo no soluciona el fondo del conflicto, deja siempre perdedores que, a la más mínima ocasión, volverán a enfrentarse con aquel que les ganó y volverán a plantear un nuevo conflicto en términos muy parecidos al anterior.
La mediación, lejos del modelo de dominio-sumisión, plantea que “hablando se entiende la gente”, que el diálogo puede ser una forma para aclarar los problemas, ver las raíces del conflicto y buscar una solución en la que ambos salgan ganando. No supone que no deba haber procedimientos coercitivos, sino que las consecuencias de una determinada conducta pueden y deben asumirse, pero de otra forma, poniéndose de acuerdo con la otra parte, pactando con ella lo que ambos consideran que es una adecuada reparación a lo que ha hecho. Y esto, solucionar con el diálogo los problemas sin renunciar a la necesaria corrección, es mucho más educativo que imponer una corrección desde una postura de dominio-sumisión.
¿Consideras que la convivencia o aprender a convivir, es una finalidad esencial del sistema educativo? ¿Dónde está la frontera entre el papel de los padres y entorno familiar y social y el de la escuela?
Aprender a convivir es, sin duda, uno de los fines que hoy se plantea el sistema educativo. La sociedad ha evolucionado, se ha hecho más heterogénea, multicultural, más diversa; la cohesión social no está garantizada, es necesario descubrir y encontrar aquellos valores comunes que hacen posible la convivencia; es necesario también desarrollar las capacidades y habilidades que hacen posible la convivencia; e incluso muchos piensan, y yo entre ellos, que aprender a convivir es mucho más importante que aprender más o menos conocimientos: tiempo habrá para aprenderlos a lo largo de la vida; pero, aprender a convivir, o se empieza desde niño o resulta muy difícil conseguirlo cuando ya se es adulto.
Y en esta tarea, los maestros y maestras continúan la labor que han empezado los padres y las familias; sin embargo, no siempre en las familias se consigue este objetivo, por lo que el papel y el trabajo de la escuela a favor de la convivencia se hace imprescindible.
La instalación en nuestras vidas de las tecnologías de la información, ¿genera nuevos conflictos? Por otro lado, ¿pueden servir como herramientas en la solución de esos conflictos o de otros?
Las nuevas tecnologías de la información son una gran oportunidad para todo, y pueden ser un medio muy poderoso para favorecer la convivencia; pensemos, por ejemplo, en la facilidad de comunicación entre personas de países muy diferentes y muy alejados que hacen posible estas nuevas tecnologías; no hay que repetir los errores que algunos tuvieron ante la revolución industrial, cuando se quemaban las máquinas porque se pensaba que iban contra el trabajo humano.
Pero, a la vez, hay que ser conscientes de que es necesario desarrollar un gran sentido crítico ante estas nuevas tecnologías; facilitan la información, sí, pero todo tipo de información, por lo que es necesario fomentar en nuestros alumnos el sentido crítico, darles valores y herramientas para ordenar dicha información, desechar lo que no vale y saberse defender de todo aquellos que es una amenaza para el buen desarrollo intelectual y moral de los chicos y chicas.
En este año 2007, se ha creado en España el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar, ¿nos puedes contar en qué estado de funcionamiento se encuentra y cuáles son sus principales actividades, tanto presentes como futuras?
Se acaba de constituir y ha aprobado su plan de trabajo. Es un órgano técnico, que cuenta con representación de las Administraciones, de técnicos en convivencia, y, a la vez, un órgano de representación social, que cuenta con la presencia de representantes del profesorado, padres y madres, alumnos, patronales de la enseñanza, Ayuntamientos, etc.
Las principales funciones del Observatorio son dos: recoger la información de la situación de la convivencia en los centros escolares y en el sistema educativo en general, elaborando un informe periódico sobre la misma; y, en segundo lugar, proponer acciones y actividades que fomenten la convivencia en positivo, recogiendo las buenas prácticas que hay en los centros escolares, dándolas a conocer y divulgando su contenido.
Junto con estas actividades, también desde el Observatorio se está gestionando el Plan de Convivencia estatal, poniendo en marcha sus distintas actuaciones: formación de formadores para la convivencia, mantenimiento de una página web, celebración de Congresos y Jornadas sobre la convivencia, convocatoria del concurso de buenas prácticas de convivencia, y todas aquellas actuaciones recogidas en el Plan.
En España se están realizando cursos de formación para la mejora de la convivencia, dirigidos tanto a profesores/as como a padres y a madres. ¿Cuáles son, en tu opinión, los temas que interesan más a cada uno de estos grupos de destinatarios y los resultados de los cursos realizados hasta ahora?
Depende de cada sector; a los padres y madres les ha interesado todo lo relativo a la educación emocional, a saber identificar y expresar adecuadamente las emociones, a reconocerlas en otras personas, a saber modularlas; y también, lo relativo a la prevención desde las familias de la violencia y el acoso entre iguales.
A los profesores, sin embargo, les ha interesado mucho más las formas de gestionar el aula y de hacer frente a las conductas disruptivas de algunos alumnos; también les ha interesado mucho las alternativas educativas a las sanciones de expulsión o de realización de expedientes, así como las nuevas experiencias como la mediación, o el desarrollo de las aulas de convivencia como lugar de recuperación y de rehabilitación de determinados alumnos.
Y, a la vez, por ambas partes, han pedido que se puedan impartir alguno de los módulos conjuntamente, para que profesores y padres se conozcan más, tengan ocasión de hablar entre ellos y se puedan plantear acciones conjuntas. Sólo nos falta incorporar a los alumnos como formadores de sus compañeros, cosa que queremos empezar el próximo curso.
En el año 2005 se aprobó por el Gobierno español la Ley de fomento de la educación y la cultura de la paz. ¿Cuáles son las principales iniciativas que se han puesto en marcha en el ámbito educativo?
Desde el Ministerio estamos trabajando estos temas desde el Plan de Convivencia, prestando especial interés a todo lo relacionado con la paz; a su vez, en los cursos de formación de formadores también se ha incluido un módulo específico dedicado a la cultura y fomento de la paz. También se está preparando una guía para trabajar la educación en la cultura de paz.
Pero quizá donde más se está notando es en las iniciativas que han puesto en marcha las Comunidades Autónomas y, a título de ejemplo, la Comunidad de Andalucía, que en estos momentos cuenta con más de 1.800 centros de Primaria y Secundaria trabajando y participando en el programa “Escuela, espacio de paz”, con experiencias muy interesantes, dignas de ser tenidas en cuenta.
De los programas que conoces que se han ido poniendo en marcha por distintas administraciones y colegios para mejorar la convivencia, ¿cuál/es son los que consideras más interesantes?
Sin duda, los que tienen en cuenta las necesidades y las situaciones concretas de los centros, los que se adaptan a sus características y buscan soluciones a los problemas que viven esos centros. Los programas tienen una gran potencialidad educativa, pero, si vale el ejemplo, son como un traje: uno puede comprar el mejor traje, pero luego tiene que arreglarlo, coser el bajo de los pantalones para ajustarlo a la estatura, ajustar los hombros, etc.
Hay programas muy buenos y muy interesantes; pero, para que sean útiles, tienen que contar con las condiciones adecuadas, con un equipo de profesores que lo lleve a cabo, con la cultura peculiar de cada centro, con los problemas a los que debe dar respuesta, en definitiva, con todo los que supone la creación de las condiciones que lo hacen viable. Copiar sin más un programa y trasladarlo a un centro puede no ser bueno e, incluso, ser perjudicial.
La Ley Orgánica de Educación, aprobada en el año 2006, introduce la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que se impartirá tanto en Primaria como en Secundaria. ¿Cuáles son las ventajas de contar con una asignatura específica frente a la enseñanza de estos valores con carácter transversal? ¿Cuáles son los principales temas que se tratarán en esta asignatura?
Una asignatura supone que se tratan determinados temas de una manera sistemática y con un método adecuado, que se programan actividades, que se evalúa el progreso de los alumnos y la propia práctica docente; por eso es importante la nueva asignatura, porque todo lo relativo ala convivencia se va a tratar con rigor y sistematicidad. La experiencia que tenemos de la transversalidad es que, aun contando con experiencias muy importantes, en demasiadas ocasiones queda condicionada a la mejor voluntad del profesorado; si alguien tiene interés por un determinado tema, pues lo trabaja, pero otros muchos profesores, lo dejan pasar, porque no consideran que sea un tema al cual deban hacer frente.
A la vez, que la Educación para la Ciudadanía tenga un tratamiento específico no significa que no pueda tener también un tratamiento transversal; en concreto, tiene que haber coherencia entre lo que se plantea y estudia en la asignatura y lo que se vive en el proyecto educativo de ese centro, coherencia con las normas vigentes en el centro, con la forma de plantear la participación de todos. También esta nueva asignatura tiene que suponer un refuerzo de la relación existente entre el centro escolar y su entorno, en el compromiso por la mejora del contexto, en la realización de determinadas actividades desde el centro que incidan directamente en la comunidad en la que está situado el centro.
La nueva asignatura parte de lo inmediato, de la convivencia en la familia, en el grupo de amigos, en la escuela, en el barrio; a partir del estudio de la convivencia y de todos aquellos factores que la hacen posible, se plantea el estudio de los Derechos Humanos como expresión de aquellos valores aceptados por todos y que hacen posible la convivencia. Un tercer núcleo estudia lo que supone vivir en sociedad, las principales estructuras sociales, el papel de las leyes, de los gobiernos, de los parlamentos y la judicatura. El cuarto bloque estudia algunos de los problemas más importantes a los que se enfrenta la sociedad actual, desde la necesidad de la educación vial a la globalización o el problema del calentamiento del planeta. A la vez, hay un bloque común de procedimientos comunes a todos los bloques anteriores, de aprendizaje de habilidades como saber dialogar, saber escuchar, saber argumentar, saber llegar a acuerdos…; todos estos bloques se plantean con mayor o menor abstracción y profundidad, teniendo siempre en cuenta la edad y maduración de los alumnos.
Argentina cuenta con una importante trayectoria en la educación para la convivencia, ¿qué programas o experiencias consideras más destacados y al mismo tiempo más extrapolables a entornos como el español?
Sin duda hay experiencias muy importantes, de gran interés para todos los interesados en la educación; no quiero mencionarlas, pues sin duda me olvidaría de más de una.
Pero, por su novedad y su relación con el planteamiento de la nueva asignatura de Educación de la Ciudadanía, me gustaría mencionar la experiencia de “aprendizaje-servicio”, la realización de una actividad en la comunidad a partir de la cual se plantea también todo un proceso de formación más académico. Es en estos momentos una de las experiencias que estamos intentando conocer con mayor profundidad, y que creemos que nos va a ser muy útil para la realidad de nuestro país.
De tu conocimiento de la realidad de otros países, tanto europeos como latinoamericanos, ¿percibes importantes diferencias entre los conflictos que se presentan en sus respectivos sistemas educativos?
Hay que tener en cuenta que vivimos en una sociedad globalizada, en la que se comparten los problemas y las soluciones, y en las que todos podemos aprovecharnos de la experiencia de otros países; conozco menos la realidad latinoamericana, pero los problemas de quiebra de la convivencia, como los de violencia y acoso escolar, los he encontrado en Suecia y también en Brasil.
Lo mismo podemos decir de las dificultades crecientes para dar clase, o para conseguir que los alumnos se interesen en sus estudios. Son problemas comunes a todos los países y creo que sólo es posible distinguir pequeños matices o grados de intensidad en los mismos.
Por otro lado, el aprender a convivir personas de distintas nacionalidades, religiones o culturales sigue siendo uno de los retos más importantes de nuestra sociedad. Es bueno que, de entrada, compartamos nuestras opiniones, nuestros esfuerzos y las alternativas que, desde los diversos países y colectivos, hemos puesto en marcha para conseguirlo.


10/8/2007 a las 22:29
Me pareció excelente la entrevista,tuve el agrado de conocer al prof.Uruñuela dando la capacitación en Bs As.Creo que él puede desarrollar el tema desde un fundamento teórico muy importante y desde una experiencia escolar muy vasta,lo que favorece que la temática sea tomada desde la profundidad que se merece.
La compartiré con colegas interesados en el tema.Gracias.